En veinte años estaré con treinta y ocho años. Pienso que estaré casada con un hombre que me ame por lo que soy. Aunque hayan mujeres que negarán hasta la muerte que no quieren casarse, en el fondo este es el sueño de todas las mujeres. La diferencia es que ellas buscarán siempre alguien que las trate como personas que piensan, que trabajan, que opinan, que sienten.
Volviendo a hablar de mi futuro, pienso que viviré en un piso (por custiones de seguridad), no muy grande, en la zona sur de Porto Alegre, porque me gusta muchísimo vivir allá.
Estaré trabajando como profesora de lengua española y de lengua portuguesa. Como me gusta la profesión, creo que seré myu feliz en mi elección. Además extenderé mis conocimientos, para ser una buena profesional.
¿Mi aspecto físico? Oye, no seré flaquita, pero también no seré gorda. Tendré un peso ideal para mi edad. ìenso que no tendré arrugas, sólo algunas pocas líneas de expresión, nada muy preceptible.
Me gusta mucho tener amigos y tener contacto con mis parientes. No perderé esa costumbre, porque me gusta relacionarme con muchas personas. Los amigos podrán ser otros, pero siempre los tendré, no importa si pasen veinte o cincuenta años.
Intentaré dejar el tiempo libre para la diversión, la familia, los amigos, y para mí también, ¿por qué no?, en los fines de semana y vacaciones. Durante la semana viviré para el trabajo, para que después tenga dos días enteros sin él.
La política, pienso, si ahora no me llama la atención, lo no hará en veinte años. Tengo mis ideales de respeto, de justicia, de cierto y errado, de intentar ser una persona mejor a cada día y de cambiar la parte triste de la realidad de las otras personas, y seré siempre fiel a ellos.
(Escrito durante las clases de Español II - 2009/2)
Bueno,
ResponderExcluirEsse último parágrafo, é quase um manifesto político.
shauhsuahsuhaus
tá bem, tá bem, tu venceu
ResponderExcluireu tenho uma parte meio revolucionária sim, mesmo não querendo
aushauhsuhaushauhsuhsauhsauh