Hay dos tipos de libertad: la utópica, que sólo existe en los sueños y que es buscada y defendida fuertemente - aunque si fuera alcanzada las personas se sentirían perdidas, sin saber qué hacer con ella; y la real, que no es reconocida como libertad por considerar ciertas restricciones que no permiten que la gente se acerque de la libertad utópica, idealizada. Por ejemplo, el derecho de andar libremente por las calles. En princípio todos pueden hacerlo, pero ahí surgen las excepciones. No se pude andar sin ropa, o sólo con ropas íntimas. No se puede hacer protestas y manifestaciones sin comunicar la policía. No se puede salir a gritar de alegría sin atraer miradas extrañas, porque las reglas de conducta no lo permiten. Si estás en un coche, a conducirlo, no puedes aparcarlo en un sitio cualquiera, o hablar en el móvil mientras estás en el tráfico.
La libertad se construye a partir de reglas morales y de conducta social - aunque ni siempre tengan sentido, reprimiendo la gente por cosas banales. A mí me parece que, arriba de todo, la libertad debe partir del respeto, para que haya una buena convivencia en sociedad. Si no hay restricciones, ¿qué haremos cuando una persona, en su libertad, mata a otra, que entonces pierde su libertad de vivir?
(Escrito durante las clases de Español II - 2009/2)
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